La compositora Dylan McCoy ha sido quemada. Por su novio al encontrarlo en la cama... con otra persona. Por el contrato que firmó y que la obliga a trabajar con él hasta que las canciones de su nuevo álbum estén completas. Por su agente cuando le pidió a Dylan que mantuviera su separación en secreto.
Cuando se encuentra en Sunnyville, se niega a dejar que su nuevo compañero de habitación también la queme. Aún así, lo del sexo por despecho nunca le ha parecido tan bien. Ese es su primer pensamiento cuando ve al bombero Grady Malone. Sexy. Carismático. Sin complejos. Es un hombre que tiene sus propias cicatrices: las de su espalda, las de la culpa del superviviente en su alma y el miedo en su corazón.
Cuando un visitante inesperado pone a prueba su estado de compañeros de apartamento, ¿se agotará su atracción innegable, o ambos se arriesgarán y jugarán con fuego?
Mil gracias a SB!

Publicar un comentario
Publicar un comentario